Actualmente en nuestra sociedad son muchas las personas que tienen en su entorno familiar a usuarios dependientes con una movilidad reducida, los cuales necesitan cambios posturales frecuentes y transferencias a distintas superficies a lo largo del día.

 Desde la clínica de Fisioterapeuta del Mayor nos gustaría comentaros algunos consejos que esperamos que os resulten útiles.

 Es fundamental tener en cuenta ciertos criterios ergonómicos para prevenir trastornos músculo-esqueléticos, que a la larga pueden derivar en lesiones incapacitantes para el cuidador, tales como tendinitis, tenosinovitis, síndrome del túnel carpiano, mialgias, contracturas, artrosis  y, sobre todo, las raquialgias.

 Es importante adaptar el medio en donde se van a realizar los cambios, ya que se estará actuado en la situación global del paciente y facilitando el manejo del mismo, reduciendo ya con este punto la probabilidad de lesión, así mismo,  si el grado de dependencia se lo permite, éste deberá ser colaborador activo en la transferencia orientándolo mediante términos concretos y sencillos que pueda ejecutar.

Es fundamental que tanto el paciente como la persona a realizar la transferencia se muevan armónicamente y en dirección al desplazamiento, para que se transmita una información y sensación de movimiento coordinado, aprovechando la energía cinética por lo que será mucho más sutil cualquier cambio postural.

Mantener el raquis erguido para que las cargas que actúen sobre él se hagan de forma vertical, los pies separados para ganar sustentación, las rodillas flexionadas para un mejor reparto de las cargas y las manos abarcando superficies amplias para tener un mayor contacto con el paciente, son las premisas básicas a tener en cuenta para cualquier tipo de movilización y transferencia.

Esperamos que os hayan resultado útiles y para cualquier duda que tengáis, estamos a vuestra disposición, en la clínica de Fisioterapeuta del Mayor.

Gracias por vuestra confianza.