Se trata de una consulta muy frecuente entre nuestros pacientes, sobre todo cuando sus molestias son de origen cervical o afectan a su descanso. Es habitual que un paciente nos cuente su peregrinación en busca de la almohada más adecuada…

En primer lugar, la firmeza de la almohada -sea de látex, fibra o viscoelástica- es una elección totalmente personal, y parece sólo influir por las diferencias en el calor que retiene cada tejido. La controversia aparece cuando hablamos del grosor de la almohada. En realidad, el grosor para cada sujeto depende en gran medida de dos factores:

  • ¿En qué posición suele dormir?
  • ¿Qué disposición postural tiene?

Según la posición en la que solamos dormir; aconsejamos un grosor que garantice la alineación de la espalda y respete la curvatura fisiológica. Aquellas personas que duermen de lado necesitarán un mayor grosor que las que lo hacen boca arriba. A las personas que duermen boca abajo… les aconsejamos que dejen de hacerlo; la compresión sobre los discos intervertebrales y la tensión ligamentosa es importante.

El segundo factor a explicar es la disposición postural. Este término hace referencia a la postura que solemos tener de forma cotidiana. Así por ejemplo una persona con una postura fisiológica se sentirá cómodo con una almohada más fina. Sin embargo, un individuo con la cabeza desplazada hacia delante, necesitará una almohada más gruesa. Este tipo de casos suelen referir descansos satisfactorios, con una almohada que cubre sus necesidades.

Los problemas aparecen cuando los pacientes no muestran posturas fisiológicas; sino patológicas. Las almohadas están diseñada para conservar la curvatura natural de la espalda, no para corregir o compensar desequilibrios de columna. Cuando habéis probado multitud de colchones y almohadas y el descanso no es el esperado… es el momento de evaluar si la causa es la espalda.

Así que permitirnos sugerir una idea: el descanso no viene tan determinado por la posición en cama; sino por la postura desde que te levantas hasta que te acuestas.