La demencia cursa con alteraciones de múltiples capacidades cognitivas.  Las demencias pueden diferenciarse como corticales y subcorticales, en función de la asociación de características con la neuropatía. Entre las características de las demencias subcorticales se incluye la lentificación global del movimiento y el proceso cognitivo, pérdida de tacto social y trastornos del estado de ánimo según Cummings (1990). Respecto a la demencia frontotemporal Neary y cols. (1990) denominaron demencia de tipo frontal a una entidad cuya característica esencial era el trastorno progresivo del lenguaje y a degeneración corticobasal (esto conlleva marcada rigidez e hipocinesia, distonía de predominio en una extremidad, mioclonías corticales reflejas, piramidalismo y temblor grosero postural o de acción).

Como podemos comprobar, en las demencias sí es posible olvidarse de caminar debido al deterioro de las capacidades cognitivas de la propia patología. La alteración de las praxias motoras, o apraxias, no es sino la pérdida de la habilidad para llevar a cabo movimientos de manera voluntaria, es decir, una función cognitiva. Por esta razón el paciente tendrá dificultades motoras con el progreso de la patología, sobre todo si hablamos de demencias degenerativas tipo Alzheimer.

Debido a esta pérdida gradual del movimiento, el papel del fisioterapeuta es muy importante. La rehabilitación funcional y neurológica (depende del caso)  da al paciente la oportunidad de mejorar o al menos mantener la función, el movimiento y el control postural. Y, según avanza la patología, es muy importante mantener la movilidad del paciente para evitar rigideces y problemas asociados a la falta de movimiento.

Bibliografía:

Degeneración corticobasal. M. Peñas-Martínez, S. Herrero-Velázquez, E. Cortijo-García, P. Mulero, J. Marco-Llorente (2012)

Revisión teórica sobre las demencias de tipo cortical. María Eugenia Domínguez Orozco Universidad de Sevilla, España. Revista electrónica de psicología Iztacala 15 (1), 2012.